Las águilas de metal que volvieron de la muerte


“Eagles of Death Metal” no es precisamente una banda de amplia popularidad en nuestro país pese a que varios de sus temas de hard rock han sido incluídos en videojuegos como “Gran Turismo 4 y 5”, “Midnight Club Los Angeles”, “Colin McRae Dirt 2” y otros.

De hecho, son pocos los que le seguían las huellas hasta antes de producirse aquella fatal noche del 13 de noviembre, cuando fueron 89 las personas asesinadas por un comando de yihadistas suicidas cargados de armamentos y explosivos los que irrumpieron en el concierto que el grupo californiano brindaba en el Teatro Bataclan.

A poco menos de un mes de los salvajes atentados que convulsionaron la capital francesa algunos miembros de “Eagles of Death Metal” -entre ellos su líder Jesse Hudges- decidieron aceptar la invitación de U2 para volver a los escenarios de la ciudad luz.

El evento ocurrió el pasado lunes 7 de diciembre cuando minutos antes de finalizar el concierto de los irlandeses su vocalista Bono anunció al público de manera sorpresiva que cantarían juntos un significativo cover de Patti Smith llamado “People have the Power” (El pueblo tiene el poder). La emoción colmó el escenario del Accorhotels Arena: "Estos son nuestros hermanos, nuestros compañeros trovadores y se les privó de su tiempo" sentenció Bono.


Algo más que un avión cayendo


La caída de un avión militar ruso en la zona de la frontera turco-siria ocasionada tras un ataque de cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Turquía muestra una vez más la fragilidad de la paz mundial y el alto riesgo de un conflicto armado de mayor escala al ya iniciado.

El gobierno ruso ha sido directo en ponderar la situación generada con el derribo de su bombardero. Dmitri Peskov -Secretario de Prensa del Presidente Putin- fue el primero en revelar que el incidente del SU-24 en Siria es un acontecimiento “muy grave”. Y en efecto, es tan grave que uno de los dos pilotos eyectados resultó asesinado a tiros mientras descendía en su paracaídas. Sin duda una agresión irresponsable agravada por las declaraciones de Konstantin Murajtin, el piloto sobreviviente quien niega que se haya efectuado advertencia alguna antes del ataque.

Pocas horas más tarde, tocaría turno al mismísimo Presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin. Sus palabras han retumbado fuerte en los cinco continentes y abren –ahora sí– una nefasta perspectiva de conflicto con consecuencias inimaginables. "En vez de ponerse en contacto con nosotros de inmediato, Turquía ha recurrido a sus socios de la OTAN para discutir el incidente. Han actuado como si hubiésemos derribado uno de sus aviones, ¿Quieren poner la OTAN al servicio del Estado Islámico?” exclamó. 

Las reacciones políticas y militares no se han dejado esperar desde Moscú: el Canciller Serguéi Lavrov ha cancelado su visita a Ankara prevista para la siguiente semana mientras que el Ministerio de Defensa ha enviado a la zona costera cercana a Latakia - Siria al crucero Moskvá, nada menos que el buque insignia de su flota rusa del Mar Negro equipado con potentes sistemas de defensa aérea Fort.




En el otro lado, el Gobierno del Presidente turco Recep Tayyip Erdoğan a quien Rusia y parte de la opinión pública mundial cuestionan su tibieza ante el Estado Islámico, ha informado en una carta al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que al momento del derribo del avión de combate ruso, los militares turcos desconocían la nacionalidad de la nave.

Pero la situación trae más consecuencias, desde febrero de 1952 Turquía es un estado miembro de la Organización del Tratado Atlántico Norte OTAN junto a otros 27 estados entre ellos: Alemania, Reino Unido, Francia y EEUU. En conferencia de prensa tras reunirse con François Hollande, Barack Obama ha justificado lo ocurrido al afirmar que "Turquía, al igual que cualquier país, tiene derecho a proteger su territorio y su espacio aéreo". Por su parte, el Secretario General de OTAN, Jens Stoltenberg, ha añadido que los aliados confirman y respaldan la versión de Ankara.

Vale la pena recordar además que en las semanas de la invasión de Irak en 2003 Turquía si permitió el uso de su espacio aéreo por parte de la aviación estadounidense.

Por lo pronto la única voz conciliadora parece ser la del vocero de la ONU, Stephane Dujarric, quien indicó que Ban Ki-moon urgía a las partes involucradas en actividades militares en Siria a “tomar medidas urgentes con la idea de distender las tensiones así como a ampliar las medidas operacionales para evitar cualquier consecuencia no planeada" todo ello en el marco de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que el pasado viernes aprobó de forma unánime más acciones contra el Estado Islámico.